Campo Firme es un ministerio vivencial al servicio de la iglesia local. Venimos a robustecer tu vocación arraigando tu teología al Evangelio desde adentro para que lo que lleves a otras personas, no sea metodología humana, sino Cristo
formado en ti.
Nadie puede llevar a otro a un lugar donde no ha estado primero.
El primer trabajo es contigo.
Antes de aprender a acompañar a otras, iremos juntas hacia Cristo, hacia tu propia historia, y hacia las heridas que Él ya sanó.
Aquí no saldrás con un certificado. Saldrás habiendo recorrido un camino.
Este es tu lugar para ser tallada, acompañada y consolada.
Si Dios ha estado preparando tu historia —incluso las partes que más han costado— para consolar a otras, no lo ignores.
Hablemos. La conversación no te compromete a nada, pero podría cambiarlo todo.
Es una herramienta digital de entrenamiento bíblico, una escuela de pensamiento creada para entrenar la mente, forjar el carácter y renovar la vida desde la raíz: nuestro corazón.
Nace como respuesta a una necesidad urgente que hemos visto en iglesias de toda denominación: muchas mujeres aman a Dios, pero viven confundidas, emocionalmente gobernadas y sin fruto real. Enseñamos a pensar como Cristo.
Todo esto lo hacemos por la gracia de Dios y en dependencia total del Espíritu Santo, sabiendo que la transformación no es obra humana, sino fruto de la obra consumada de Cristo aplicada con poder a la vida cotidiana.
Nosotras no cambiamos a nadie. Solo somos un puente, un canal, un campo de entrenamiento.
La gloria es de Dios. El poder es del Evangelio. El fruto lo da el Espíritu.
Para que un ministerio sea saludable, debe poseer un "suelo firme": una identidad que no dependa de personalismos, sino de principios eternos que reflejen el orden objetivo de Dios.
Campo Firme es un recurso para la iglesia local, no su reemplazo. Del mismo modo, nuestra consejería reconoce sus límites frente a la medicina profesional. Nuestra invitación final es un paso de fe hacia la formación del carácter.
El Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
— 2 Corintios 1:3-4
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Conozco a Rovy y he estado en un proceso de consejería bíblica con ella desde hace aproximadamente un año. La conocí a través de una amiga, quien me la recomendó muchísimo y me habló muy bien de ella. Me contó cómo el Señor la estaba usando en su vida para llevarla a conocer las verdades de Su Palabra. Recuerdo que, en aquel momento, yo estaba pasando por un período de tristeza, y la verdad es que el proceso de consejería me ayudó a enfocar nuevamente mi mente y mi corazón, y a poner mi confianza en el Señor, cualquiera que fuera la situación en la que me encontrara. La verdad es que os recomiendo muchísimo que acudáis a ella, porque es una mujer sabia a quien el Señor usa y le da de Su sabiduría. Es una mujer que está fundamentada en la Palabra, lo cual es de gran edificación para nuestras vidas. Ella me ayudó a recordar las promesas que el Señor tiene para nosotros, Sus hijos e hijas, así como Sus propósitos eternos y buenos. Por eso, os recomiendo mucho que, sea cual sea la circunstancia en la que os encontréis, podáis acudir a ella. Como dice la Palabra en 1 Tesalonicenses 5:11: “Por lo cual, animaos unos a otros y edificaos unos a otros, así como lo hacéis”. Cuando pienso en este versículo, recuerdo cómo fue usada por el Señor durante este tiempo para animarme y edificarme en Él. Así que os animo a que también podáis acudir a ella si necesitáis consejería. Ha sido una herramienta clave para mi crecimiento en todos los sentidos. Así que, bueno, os animo. Que Dios os bendiga.
La conocí asistiendo a la misma iglesia. Con el tiempo fuimos conociéndonos cada vez más y desarrollando una relación de confianza. Esa confianza que ella transmite, siempre con amor y genuinidad, me permitió acercarme a ella y compartirle la situación que estaba atravesando en ese momento. Me encontraba comenzando la etapa de la maternidad. Sabemos que es una etapa desafiante, en la que muchas veces surgen emociones intensas, frustraciones, temores y momentos de tristeza. En medio de ese proceso, ella fue la persona que me acompañó, me guió y continúa guiándome para acercarme a la paz y la tranquilidad que necesitamos para avanzar, siempre llevándome a la verdad de la Palabra de Dios. Además, considero que todos necesitamos una buena amiga. En mi caso, ella fue esa amiga que Dios puso en mi camino para ser una consejera fiel. Con amor, paciencia y sabiduría, me ha ayudado a comprender la importancia de mi papel como madre, especialmente en la formación, el cuidado y la disciplina de nuestros hijos, así como en la construcción de un hogar que honre a Dios. Estoy muy agradecida por su acompañamiento y recomiendo profundamente su labor de consejería a quienes necesiten orientación bíblica y apoyo en cualquier etapa de sus vidas. Que Dios les bendiga.
Conocí a Rovy hace aproximadamente un año, por recomendación de una hermana y amiga que me animó a contactarla con total confianza, dando testimonio de su disposición, compromiso y madurez como consejera bíblica. En aquel momento me encontraba atravesando una etapa de duelo y sentía la necesidad de contar con un acompañamiento adecuado, fundamentado en la Palabra de Dios, que me permitiera seguir avanzando en mi desarrollo espiritual y aprender a aplicar un cambio verdadero en mi vida, teniendo a Cristo como la norma en todo y para todo. Durante este proceso reafirmé que Cristo debe tener la preeminencia en mi vida, así como la importancia de la santificación progresiva y de vivir para la gloria de Dios. Sin duda, y expresando públicamente mi gratitud, puedo decir que ha sido una guía que me ha llevado constantemente a Cristo. En su labor como consejera, y bajo la dirección del Espíritu Santo, me ha acompañado en cada encuentro partiendo siempre de la Palabra de Dios y regresando a ella, sin fundamentarnos en opiniones personales, sentimientos, emociones o razonamientos humanos. Si deseas tomar conciencia de este cambio interior y crecer en tu caminar con el Señor, ella puede acompañarte en ese proceso. Es una persona sólida en la enseñanza bíblica y, al mismo tiempo, cercana y empática, que sin duda te ayudará a vivir y aplicar diariamente la sabiduría de Dios. Te animo a iniciar este proceso con propósito y dirección divina. Dios te bendiga. ¡Ánimo!
conocí a Rovy dentro de la iglesia cristiana hace aproximadamente siete años. Desde entonces hemos desarrollado una amistad muy bonita y significativa. Tiempo después, acudí a consejería bíblica con ella en un momento de mi vida en el que me encontraba emocionalmente incapacitada para tomar decisiones importantes. Fue entonces cuando busqué su ayuda y acompañamiento. A través de la consejería, me ayudó a afrontar esa situación desde una perspectiva bíblica, guiándome a tomar decisiones coherentes con mi fe y acompañándome en el proceso emocional que estaba atravesando. En particular, me encontraba ante una decisión muy importante, y gracias a la orientación recibida pude tomar una decisión acertada, de la cual hoy me siento agradecida. ¿Por qué recomiendo a Rovy para la consejería bíblica? Porque he experimentado personalmente el impacto de su acompañamiento. Soy testimonio de lo que Dios puede hacer a través de una consejería fundamentada en Su Palabra. Por eso puedo recomendarla con total confianza. De hecho, ya lo he hecho en varias ocasiones, y las personas a quienes la he recomendado han quedado tan agradecidas y satisfechas como yo. Tanto en el ámbito de la consejería como en el de la amistad, la recomiendo porque es una mujer temerosa de Dios, comprometida con el Evangelio y con un profundo amor por Su Palabra. He podido ver frutos evidentes en su vida, en su familia y en su caminar cristiano. Además de contar con una sólida formación y conocimiento bíblico, ella vive aquello que enseña. Su testimonio refleja integridad, madurez espiritual y una genuina dependencia del Señor. Por todo ello, puedo dar fe de su carácter, de su servicio y del impacto positivo que su consejería ha tenido en mi vida. Que Dios os bendiga.